Gracias, Martín.

No hay, no existen, no se han inventado, suficientes palabras para describirte, ni para dar cuenta de lo sentimientos y portentos que provoca la sola mención de tu nombre en el pueblo Xeneize.
Son tantas las páginas de agradecimiento que un pueblo sufrido como el nuestro te debe.Pero nunca habrá ni suficientes árboles que nos den tanto papel, ni suficiente tinta que nos permitan tan inabarcable propósito.
Y aun, nunca fuiste un Dios.
Solo un trabajador de milagros, de inquebrantable fe. Un gigante con pies de barro a quien el pasado no parece tocarle, ni mellarle, ni dejarle trauma alguno.
Una increíble derrochera de optimismos imposibles sobre certezas improbables.
No, no tengo, nunca las tendré, suficientes palabras para agradecerte, Martín.
Solo una cosa mas, sino la mas importante :
Gracias Totales, Martín.
My StumbleUpon Page







